El BID toma a Vaca Muerta como espejo y exige infraestructura previa ante el boom minero

El Banco Interamericano de Desarrollo advierte que las minas de litio y cobre no absorberán toda la demanda laboral por sí solas, por lo que resulta urgente consolidar proveedores locales, conectividad e infraestructura vial y energética en las provincias mineras.

Frente al ciclo de inversiones previsto en el sector de la minería metalífera y de litio —con proyecciones que superan los US$ 50.000 millones en más de 70 proyectos—, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) planteó la necesidad de anticipar la planificación pública y de infraestructura tomando como lección lo acontecido en Vaca Muerta.

Representantes del organismo, como Viviana Alva Hart y el especialista Martín Walter, remarcaron que el empleo directo de los yacimientos disminuye tras la etapa de construcción, por lo que el verdadero impacto territorial dependerá de la creación de un ecosistema productivo de proveedores. “No va a haber lugar para todos en la minería, pero todos deberían generar oportunidades nuevas de desarrollo económico”, señalaron.

  • Frentes de acción prioritaria: El BID remarcó que las urgencias se centran en la infraestructura vial y energética, el recurso hídrico, la logística y la infraestructura social (viviendas, salud y educación), además del fortalecimiento de las capacidades regulatorias en municipios y provincias.

  • Articulación con el sector privado: El organismo trabaja de forma coordinada con la UIA y la CAEM para mapear la demanda de equipamiento e ingeniería que requerirán las operaciones en el interior del país.

  • Inversiones en Salta y la región: En la provincia de Salta, el BID prepara un programa de US$ 100 millones enfocado en la mejora del Corredor Bioceánico y la Ruta Nacional 51, vía clave para la conectividad de la Puna. Asimismo, despliega programas de financiamiento e infraestructura en San Juan (US$ 58 millones), Catamarca y Santa Cruz.

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