En un contexto donde la minería se consolida como el principal motor económico del Noroeste Argentino, la Municipalidad de Salta ha puesto en marcha una serie de medidas estratégicas para que la capital provincial funcione como el gran centro logístico y de servicios del sector. La agenda incluye incentivos fiscales específicos para empresas que decidan radicarse en la ciudad y programas de formación laboral diseñados para satisfacer la demanda técnica de los yacimientos de la Puna.
La iniciativa busca convertir la atracción de inversiones en beneficios concretos para los vecinos. «El objetivo es que el crecimiento minero no solo pase por Salta, sino que se quede en Salta a través de empleo genuino», destacaron desde el ejecutivo municipal. Para ello, se trabaja en la simplificación de trámites administrativos y en convenios con instituciones educativas para ofrecer cursos de especialización en oficios vinculados a la minería y servicios de apoyo.
Estas políticas de estímulo al sector privado se alinean con la proyección de proyectos de litio y cobre que están entrando en fases críticas de construcción. Al fortalecer la formación laboral y aliviar la carga tributaria inicial, la ciudad de Salta busca posicionarse como el socio estratégico indispensable para las operadoras mineras, asegurando que el derrame económico impacte directamente en la infraestructura urbana y el desarrollo social de la comunidad.