El norte argentino se afirma como un polo estratégico global para la producción de minerales críticos. La gigante Rio Tinto ratificó inversiones comprometidas en el país por US$ 4.100 millones, cifra que se suma a la reciente adquisición de Arcadium Lithium por US$ 6.700 millones. Con estos movimientos, la empresa británico-australiana lidera la producción de litio a través de los proyectos Fénix en Catamarca y Salar de Olaroz en Jujuy, además de avanzar con el desarrollo de Rincón Litio en Salta mediante el régimen RIGI.
Por su parte, First Quantum Minerals actualizó los planes para el proyecto Taca Taca en Salta, donde prevé una inversión de US$ 5.250 millones. Este yacimiento se perfila para una producción estimada de 291.000 toneladas anuales de cobre durante su primera década, con una vida útil que supera los 35 años. Tristan Pascall, CEO de la compañía, subrayó que el RIGI ha sido un factor determinante para brindar la previsibilidad necesaria para una producción de esta magnitud, que generará hasta 4.000 empleos durante su construcción.
La estrategia de ambas multinacionales coloca a la Argentina en el centro de la transición energética mundial. Mientras Rio Tinto ya ha desembolsado US$ 500 millones en el Salar de Rincón y prevé destinar montos adicionales a la producción en Sal de Vida, First Quantum posiciona a Taca Taca como uno de los activos de cobre sin desarrollar más importantes del mundo. Con el respaldo de estos capitales, se espera que el 2026 sea un año clave para la consolidación de la producción minera como el gran motor exportador del país.