En una entrevista profunda con Minería 24siete, el Dr. Ricardo Alonso reflexionó sobre el impacto transformador que la minería ha tenido en el NOA. Con cinco décadas de trayectoria, Alonso destacó cómo la actividad permitió que hijos y nietos de antiguos pastores hoy se profesionalicen en la universidad. Según el experto, Salta ha pasado de una minería de boratos y sales a ser un actor global en el mercado del litio y el oro, con proyectos como Lindero y el inminente Taca Taca, que cambiarán la historia económica provincial.
Sin embargo, Alonso advirtió que el crecimiento de la minería fue tan explosivo que la infraestructura actual ha quedado pequeña. «Nos quedó chica la ropa», graficó al referirse a la Ruta 51 y al gasoducto de la Puna, obras que hoy resultan insuficientes para la demanda energética de los nuevos proyectos. El geólogo también subrayó la importancia de la minería en la vida cotidiana, recordando que un celular moderno contiene casi todos los elementos de la tabla periódica, lo que vuelve contradictoria cualquier oposición radical a la actividad.
Un punto destacado de la charla fue la reivindicación de Lola Mora como pionera de la minería. Alonso reveló que, más allá de su arte, la escultora fue una visionaria que en 1926 ya exploraba esquistos bituminosos en Salta, sentando las bases de lo que hoy conocemos como hidrocarburos no convencionales. Finalmente, el especialista se refirió a la necesidad de reformular la Ley de Glaciares para que existan definiciones técnicas claras que no frenen innecesariamente la minería, asegurando que hoy, gracias a los proyectos mineros, se conoce la flora y fauna de la Puna mejor que nunca antes.