La minería en Salta no solo representa una oportunidad de inversión, sino un desafío de integración social. En este escenario, la Fundación Cóndor se consolida como un actor clave para cerrar las brechas entre las empresas del sector y los habitantes de la Puna. David Villarroel, director de la institución, explicó que la fundación nació de una iniciativa de proveedores mineros locales con un propósito claro: superar el asistencialismo y generar proyectos sostenibles que den viabilidad social a la actividad en la Puna.
Uno de los hitos más recientes de la fundación es el programa «Conductoras de la Puna», que ya cuenta con 48 mujeres formadas para operar vehículos 4×4 en zonas de alta montaña. Este proyecto no solo brinda habilidades técnicas, sino que trabaja en el empoderamiento y reconocimiento de capacidades de gestión de las mujeres de la Puna. Según Villarroel, el 20% de las capacitadas en construcción ya se encuentran trabajando en proyectos mineros, demostrando la efectividad de una formación alineada con la demanda real del mercado.
El trabajo de la fundación se extiende por todo el departamento Los Andes, con investigaciones socio-productivas en Santa Rosa de los Pastos Grandes y apoyo a proveedores locales en Catua y San Antonio de los Cobres. Con un equipo multidisciplinario que realizó 78 viajes a la Puna solo en 2025, la organización apuesta a un ecosistema de colaboración donde el Estado, las empresas y las comunidades dialoguen para transformar la riqueza del territorio en bienestar para la Puna salteña.