El reciente acuerdo comercial y de inversiones sellado entre las administraciones de Argentina y Estados Unidos marca un punto de inflexión para la minería de Mendoza. Tras años de parálisis, el cobre mendocino ha sido incluido en la agenda estratégica del Departamento de Estado norteamericano, bajo el liderazgo de Marco Rubio. El interés de la potencia del norte se centra en asegurar el suministro de minerales críticos para la transición energética, elevando a los proyectos locales al estatus de activos de seguridad nacional.
Este nuevo escenario para la minería provincial es impulsado por la combinación de incentivos del RIGI y la alianza política con el gobierno estadounidense. El acuerdo firmado en Washington busca crear una cadena de suministro independiente de China, lo que coloca a Mendoza en una posición de privilegio para atraer capitales de largo plazo. Con el cobre superando valores récord de USD 13.000 por tonelada en 2026, la provincia se prepara para transformar su potencial geológico en un motor concreto de exportaciones y desarrollo económico regional.