La minería argentina vivió una jornada de contrastes marcados por noticias locales e internacionales de alto impacto. Por un lado, se confirmó que el proyecto Josemaría, ubicado en la provincia de San Juan, se convirtió en el primer gran emprendimiento de minería en adherirse formalmente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Esta decisión asegura una inversión multimillonaria para la extracción de cobre, oro y plata, otorgando beneficios fiscales y cambiarios que buscan acelerar la puesta en marcha de la mina para el ciclo 2026.
Sin embargo, la noticia positiva se vio empañada por la caída de la megafusión entre los gigantes BHP y Rio Tinto, un movimiento que prometía reconfigurar la minería a nivel mundial. La cancelación de este acuerdo genera una «mala» para el sector local, ya que introduce una cuota de incertidumbre sobre cómo las grandes corporaciones redistribuirán sus carteras de inversión en proyectos de litio y cobre en Argentina. A pesar de este traspié externo, el Gobierno confía en que el marco del RIGI servirá de escudo para mantener el atractivo de la minería nacional frente a la volatilidad de los mercados extranjeros.