La minería no metálica en Valle Fértil, ubicada a unos 250 kilómetros de la capital de San Juan, atraviesa un momento de reconfiguración económica. Según el último relevamiento del sector, la actividad enfrenta un escenario de contrastes: por un lado, una notable retracción en las ventas de carbonato de calcio, y por otro, un leve pero alentador repunte en la demanda de cuarzo.
El carbonato de calcio, cuya demanda está íntimamente ligada a la industria de la construcción y la fabricación de pinturas y plásticos, se ha visto afectado por la desaceleración de estas actividades. En contrapartida, el cuarzo ha comenzado a mostrar señales de recuperación, impulsado por nichos específicos que valoran la calidad del mineral extraído en esta región.
A pesar de los desafíos, Valle Fértil continúa siendo un polo estratégico para los minerales industriales. Los productores locales apuestan a la mejora de la eficiencia logística y a la búsqueda de nuevos mercados para estabilizar la rentabilidad de las canteras. La sostenibilidad de esta industria es vital para la economía departamental, ya que genera empleo directo e indirecto en una de las zonas con mayor tradición minera de la provincia.