Durante su alocución, el gobernador Gustavo Sáenz trazó las definiciones centrales de la política minera salteña, posicionando a la provincia como un modelo de estabilidad institucional y seguridad jurídica en el contexto regional e internacional. El mandatario subrayó que el extraordinario potencial geológico del territorio debe estar respaldado de forma indispensable por un Estado presente que controle, acompañe y ofrezca previsibilidad a los inversores.
Sáenz remarcó que el desarrollo minero no puede depender de coyunturas ni de nombres propios, sino de reglas claras mantenidas a lo largo del tiempo, capaces de sostener proyectos que demandan años de maduración y desembolsos de capital intensivo.
Diálogo, institucionalidad y reglas de juego claras
El mandatario provincial enfatizó que la construcción de consensos con todos los actores involucrados es la base de la política minera de Salta:
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Mesa de consenso: «Creo que la minería que queremos para Salta es una donde podamos sentarnos todos alrededor de una misma mesa, escucharnos, discutir lo que haya que discutir y encontrar consenso. El desarrollo se construye entre todos», afirmó Sáenz.
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Activo institucional: Destacó que la seguridad jurídica y las instituciones sólidas trascienden a los gobiernos de turno, convirtiéndose en el diferencial que posiciona a Salta en los foros de inversión nacionales e internacionales.
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Rol del Estado: Planteó un esquema donde la gestión pública no solo promueve la llegada de capitales, sino que ejerce un control riguroso y otorga previsibilidad a largo plazo.
«La minería tiene sentido si transforma la vida de nuestra gente: si genera trabajo para los salteños, si nuestros proveedores crecen con los proyectos y si nuestros jóvenes encuentran oportunidades acá sin tener que irse de su tierra». — Gustavo Sáenz
Empleo local, proveedores y arraigo territorial
Un eje doctrinario del discurso fue el impacto directo de la actividad extractiva e industrial en las comunidades del territorio, especialmente en la Puna y los municipios del interior:
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Efecto multiplicador: La actividad debe asegurar la contratación de mano de obra salteña y el fortalecimiento continuo de la cadena de proveedores locales.
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Arraigo y oportunidades: Sáenz contrapuso la realidad actual con décadas pasadas donde la falta de empleo obligaba a la migración de los jóvenes hacia los grandes centros urbanos. «Salta decidió de una vez por todas dejar de esperar que las oportunidades lleguen. Hoy somos nosotros los que estamos haciendo que las cosas sucedan», aseveró.
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Federalismo productivo: Remarcó que la transformación económica de la provincia se lidera desde el Norte argentino, transformando recursos naturales en herramientas efectivas de inclusión y progreso social.
Un futuro en construcción
Para finalizar, el Gobernador instó a continuar trabajando en conjunto entre el sector público, el privado y las comunidades originarias y locales para cuidar el marco institucional logrado. Aseguró que, administrada con responsabilidad y visión estratégica, la riqueza minera garantiza un futuro «extraordinario» para toda la provincia de Salta.