Caleras San Juan ha dado un paso definitivo hacia la descarbonización de su industria al anunciar la ampliación de su parque fotovoltaico. Esta nueva fase, que se suma a la capacidad instalada a finales de 2025, permitirá que la planta alcance los 7 MWH de potencia, triplicando su capacidad actual en un predio de ocho hectáreas frente a sus modernos hornos suizos MAERZ. Gracias a este desarrollo fotovoltaico, la compañía logrará cubrir la totalidad de su demanda eléctrica con fuentes limpias, eliminando la dependencia de energías fósiles y reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.
El proyecto no solo destaca por su componente fotovoltaico, sino por integrar una visión de economía circular y respeto por la biodiversidad. La empresa ha flanqueado su área operativa con dos bosques de más de 1.300 especies nativas de algarrobos y aguaribay, además de incorporar plantaciones de olivos y cebollas en predios aledaños. Este enfoque integral convierte a la firma sanjuanina en el primer proyecto calero eco-sustentable a nivel mundial que combina alta tecnología con la preservación del ecosistema local, apoyado por el soporte energético fotovoltaico.
La apuesta de Caleras San Juan por el sistema fotovoltaico se complementa con una fuerte responsabilidad social. Los frutos de las cuatro hectáreas de olivos cultivadas en Divisadero son donados a la Escuela Agroindustrial de Sarmiento para la elaboración de aceite de oliva. Así, mediante el uso eficiente del agua y la generación de energía con su parque fotovoltaico, la empresa se alinea con las demandas globales de sostenibilidad, mejorando la calidad de vida de la comunidad y marcando un estándar de vanguardia para la minería no metalífera internacional.